Entender una review – ¿Qué significan todos esos términos raros? (II)

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cropped-t4r_colorshort-1.pngA veces puede costar entender de qué se está hablando cuando vemos la review de un móvil. El sector de la telefonía móvil, y por extensión de los denominados gadgets tecnológicos está muy influenciado por el marketing, lo que lleva a que se utilicen una gran cantidad de siglas y nombres más o menos llamativos que cambian continuamente y que hacen imposible saber a priori si un procesador Snapdragon es mejor que un Exynos, o si una batería de 3.000 mAh es lo que se espera en un móvil de 400 €.

En esta guía voy a hacer un recorrido por las características principales a las que se suele hacer referencia cuando se habla de un móvil, y para cada una de ellas haré una breve descripción de qué es, cómo afecta al usuario, y daré algunos datos útiles que permitan hacer comparaciones y tener criterio a la hora de ver una review.

Parte I: 

Entender una review – ¿Qué significan todos esos términos raros? (I)

Parte III:

Próximamente

Memoria RAM

Siguiendo con la analogía de los cocineros que utilicé en la primera entrega de esta guía para explicar los procesadores, la memoria RAM sería el espacio en el que dichos cocineros pueden ir disponiendo los ingredientes y sus útiles de cocina mientras preparan un plato. Si hay espacio suficiente para tener todo a mano podrán cocinar más rápido. Si no hay espacio suficiente tendrán que perder tiempo entrando y saliendo de la cocina para meter y sacar cosas. La memoria RAM es el espacio que usan las aplicaciones para tener a mano los datos mientras están ejecutándose. Su contenido desaparece cuando se reinicia el teléfono, así que no es aquí donde se guardan nuestras fotos, vídeos, etc.

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La capacidad de las memorias se mide en Gigabytes (GB). Actualmente el tamaño de la memoria RAM en un teléfono móvil varía normalmente entre 1 y 3 GB, llegando hasta los 4 GB en unos pocos modelos de gama alta. Para hacernos una idea, tener 4 GB de memoria RAM en un ordenador de sobremesa era lo normal hasta hace un par de años.

La siguiente tabla nos proporciona una idea clara de la cantidad de memoria que podemos esperar para las diferentes gamas de teléfonos existentes.

Gama Memoria RAM Terminales de ejemplo
Gama de entrada 1 GB – 2 GB Samsung Galaxy J3 (179 €)
Huawei Ascend Y635 (119 €)
LG K8 (169 €)
BQ Aquaris E5S (200 €)
Gama media 2 GB – 3 GB Samsung Galaxy S5 Neo (399 €)
Huawei P8 (399 €)
LG G4 (429 €)
BQ Aquaris M5,5″
Gama alta 3 GB – 4 GB Samsung Galaxy S6 Edge (699 €)
Samsung Galaxy S7 Edge (819 €)
Sony Xperia Z5 (569 €)
LG G5 (699 €)
Nexus 6P (549 €€)

En realidad existen distintos tipos de memoria RAM que pueden usarse en teléfonos móviles, o más bien sucesivas evoluciones de un mismo tipo de memoria denominado LPDDR (Low Power DDR). La principal diferencia entre las distintas generaciones de este tipo de memoria: LPDDR2, LPDDR3, LPDDR4, es la velocidad de acceso para leer o escribir bloques de datos. La velocidad de lectura / escritura de datos en memoria se mide en millones de transferencias por segundo (MT/s). La siguiente tabla resume las características de distintos tipos de memoria LPDDR.

Tipo de memoria Frecuencia Velocidad de transferencia
LPDDR2 400 MHz  800 MT/s
533.33 MHz  1066.67 MT/s
LPDDR3 800 MHz  1600 MT/s
1066.67 MHz  2133.33 MT/s
LPDDR4 1600 MHz  3200 MT/s
2133.33 MHz  4266.67 MT/s

Memoria de almacenamiento masivo

Esta sí es la memoria del teléfono en la que se guardan las fotos, vídeos, canciones y también los binarios de las aplicaciones y sus datos persistentes. Todos los teléfonos móviles tienen una memoria interna cuya función es equivalente a la del disco duro de un ordenador, pero de momento con capacidades más reducidas. La siguiente tabla recoge cuáles son los tamaños típicos de la memoria interna en las diferentes gamas de teléfonos.

Gama Memoria interna Terminales de ejemplo
Gama de entrada 8 GB – 16 GB Samsung Galaxy J3 (179 €)
Huawei Ascend Y635 (119 €)
LG K8 (169 €)
BQ Aquaris E5S (200 €)
Gama media 16 GB – 32 GB Samsung Galaxy S5 Neo (399 €)
Huawei P8 (399 €)
LG G4 (429 €)
BQ Aquaris M5,5″
Gama alta 32 GB – 64 GB Samsung Galaxy S6 Edge (699 €)
Samsung Galaxy S7 Edge (819 €)
Sony Xperia Z5 (569 €)
LG G5 (699 €)
Nexus 6P (549 €€)

Así como en el caso de la memoria RAM hablábamos de que el tipo de tecnología utilizado es LPDDR, en el caso de la memoria interna para almacenamiento de datos de manera persistente se usan memorias Flash. En el fondo es la misma tecnología usada en los discos duros de estado sólido (SSD). Algo que hay que entender es que la velocidad de acceso a memorias LPDDR es al menos diez veces superior a la velocidad de acceso a memorias Flash. Para aprovechar la mayor velocidad de la memoria RAM, cuando un programa se ejecuta, el código del programa se copia desde la memoria Flash a la memoria RAM, y el procesador lee las instrucciones a ejecutar desde la propia RAM. Además todos los datos intermedios que maneja la aplicación estarán en la RAM, y solo los datos que necesitamos que queden guardados de una ejecución a otra se almacenarán en la Flash en forma de ficheros.

Hasta hace poco lo normal era tener la posibilidad de ampliar el espacio de almacenamiento interno insertando en el teléfono una tarjeta de memoria externa (por ejemplo una microSD). Algo similar a conectar un disco USB externo a nuestro ordenador para guardar las fotos. Actualmente algunos teléfonos están eliminando la opción de conectar tarjetas de memoria externa. Supongo que son varias las razones que llevan a un fabricante a eliminar una característica que a priori es una clara ventaja. Por un lado, el espacio de almacenamiento interno ha ido aumentando haciendo menos importante la necesidad de almacenamiento adicional, y el grosor de los terminales ha disminuido, con lo que cada milímetro cuenta. Por otro lado, los servicios de almacenamiento en la nube han evolucionado hasta ser una alternativa real al uso de tarjetas de memoria.

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Dicho esto deberíamos quedarnos con la idea de que en una review nos pueden dar dos datos relacionados con este apartado, el tamaño de la memoria internada usada para almacenamiento persistente de datos (no confundir con la memoria RAM), y en caso de que exista la posibilidad de conectar una tarjeta de memoria, qué tamaño puede tener dicha tarjeta.

Los más importante a la hora de escoger un móvil, en lo que se refiere a memoria interna, es no quedarnos cortos. Como mínimo 16 GB, o incluso 32 GB dependiendo del uso que vayamos a darle al teléfono y del dinero que queramos gastarnos. Puede parecer algo obvio, pero es muy importante, porque las aplicaciones (o al menos parte de ellas) solo pueden estar albergadas en la memoria interna, y si ésta es escasa enseguida empezarán a aparecernos mensajes de que no tenemos memoria suficiente para instalar nuevas aplicaciones. Varios factores influyen en que nos “comamos” mas o menos rápido la memoria. Las aplicaciones para móviles son cada vez más potentes, solo hay que ver algunos juegos, pero también más pesadas. Si estamos pensando en probar nuevos juegos que vayan saliendo mejor ir sobrados de memoria. Además, los terminales suelen venir del fabricante con bastantes aplicaciones pre-instaladas y que no podremos eliminar aunque no nos sirvan para nada (a menos que tengamos el terminal rooteado), y las contantes actualizaciones hacen que el tamaño de las aplicaciones vaya creciendo sin darnos cuenta. Un último consejo, los vídeos y fotos que no sirven para nada (exacto, esos que recibes todos los días por whatsapp) mejor ir borrándolos cada poco, y las fotos que hacemos con la cámara pasarlas periódicamente al ordenador o a un almacenamiento en la nube.

En Android la memoria interna del teléfono está dividida en trozos de tamaño fijo, denominados particiones, con diferentes funcionalidades. En versiones antiguas de Android existía una partición pensada para almacenar las aplicaciones descargadas así como sus datos asociados, y otra partición para fotos, vídeos, música, etc. Esto ocasionaba que, dependiendo de cómo estuvieran dimensionadas las particiones, pudiéramos quedarnos sin espacio para instalar nuevas aplicaciones aun cuando tuviéramos gran parte de la memoria interna sin usar. A partir de Android 4.0 (Ice Cream Sandwich), el particionado de la memoria se hace de manera diferente y este problema ya no es importante. De todas formas, por si alguien quiere profundizar en entender la forma en que la memoria interna del teléfono se divide en particiones os dejo un par de enlaces a artículos que me han parecido interesantes:

Pantalla

La pantalla es uno de los elementos de un teléfono móvil que más directamente influye en la calidad percibida por el usuario. Tres son las características principales que debemos tener en cuenta al analizar una pantalla: tamaño, resolución y tecnología utilizada.

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El tamaño de la pantalla de móvil se mide en pulgadas, al igual que sucede con la pantalla de un televisor. Una pulgada equivale a 25,4 mm. Cuando se indica que un móvil tiene una pantalla de 5 pulgadas lo que se está diciendo es que su diagonal principal mide 127 mm. Para deducir de ahí la forma exacta de la pantalla necesitamos conocer también la relación de aspecto, o lo que es lo mismo, la relación entre el alto y el ancho de la pantalla (por ejemplo 16:9). El tamaño de los móviles ha ido aumentando con el tiempo, siendo comunes ya los teléfonos de mas de 5 pulgadas.

Tamaño TFTLa resolución de la pantalla indica al número de pixeles (puntos de imagen) que se pueden mostrar en las direcciones horizontal y vertical de la pantalla. Normalmente las pantallas no tienen una resolución cualquiera sino que existen una serie de valores estándar. Cuando hablamos de una pantalla con resolución full HD nos estamos refiriéndonos a 1.920×1.080 pixeles, lo que hace un total de 2.073.600 pixeles repartidos por toda la pantalla. Cuanto mayor es la resolución más puntos forman la imagen y más pequeños son estos, o lo que es lo mismo, más le cuesta al ojo distinguir lo que vemos en la pantalla de una imagen real. En realidad, el tamaño del punto de imagen lo determina la resolución y también el tamaño de la pantalla. En dos pantalla con el mismo número de pixeles (misma resolución), la pantalla más pequeña tiene obviamente los pixeles más pequeños. Una consecuencia de esto es que si queremos tener una calidad de imagen muy alta, cuanto mayor es la pantalla más resolución vamos a necesitar. Todo esto da lugar a un nuevo parámetro que a veces se menciona en las reviews y que es la densidad de pixeles por pulgada (pixel per inch – ppi). Se obtiene dividiendo el número de pixeles total de la pantalla por su área (ver tabla). Este parámetro es el que más fielmente nos permite comparar la definición con la que se ve una imagen en dos pantallas que no tengan el mismo tamaño.

Tamaño /
Resolución
4.5″ 4.7″ 5″ 5.2″ 5.5″
1280×720
(HD 720p)
106 ppi 98 ppi 86 ppi 80 ppi 71 ppi
1920×1080
(HD 1080p)
240 ppi 220 ppi 194 ppi 179 ppi 160 ppi
2560×1440
(2K)
426 ppi 390 ppi 345 ppi 319 ppi 285 ppi
3840×2160
(4K)
958 ppi 879 ppi 776 ppi 718 ppi 642 ppi
Finalmente es necesario comentar que no solo el tamaño del pixel influye en lo bien que se vea una pantalla. La luminosidad, el contraste, la viveza de los colores o el ángulo de visión son parámetros determinantes y tienen mucho que ver con el tipo de tecnología usado para la fabricación de la pantalla. Podemos distinguir los siguiente tipos de pantallas:
  • IPS (In-Place Switching): Es una evolución respecto  a la tecnología TFT que venía utilizándose con anterioridad. Introduce una serie de mejoras que incluyen unos colores más precisos y un mayor ángulo de visión. Es decir, comparado con TFTs más antiguos podemos seguir viendo la imagen sin problemas cuando miramos la pantalla de lado. Además la imagen no se deforma al tocar la pantalla con el dedo como sucedía antiguamente, algo especialmente importante en dispositivos táctiles. Comparando con las pantallas AMOLED, que es la otra tecnología ampliamente usada en la actualidad, las pantallas IPS son más baratas de fabricar y producen una imagen más nítida.
  • AMOLED (Active-Matrix Organic Light-Emitting Diode): Esta tecnología presume de conseguir unos colores más vivos que los que se obtienen con una pantalla IPS. Algunas personas incluso consideran que estos colores pueden resultar algo artificiales y que los colores en pantallas IPS son más naturales, pero desde luego llaman la atención al verlos en un móvil. En las pantallas AMOLED los pixeles negros permanecen literalmente apagados, lo que redunda en unos negros más intensos y por tanto un mejor contraste. Además los pixeles apagados no consumen energía por lo que si estamos usando un tema de escritorio con colores oscuros tendremos un menor consumo. Las pantallas AMOLED también tienen un mayor ángulo de vvisión que los paneles IPS.
  • Super AMOLED: Introduce algunas mejoras respecto a las pantallas AMOLED normales. El touch screen (la capa que detecta las pulsaciones en la pantalla) está integrado junto con el resto del panel, en vez de ser un elemento aparte que se superpone a la pantalla. Además obtiene unos colores más vivos.

Applicaciones como CPU-Z o Android Hardware Info que ya mencioné en la primera entrega de esta guía pueden proporcionarnos información detallada tanto de la pantalla del teléfono como de las distintas memorías contenidas en el mismo.

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